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La pareja de falsos docentes dejó una carta en la que hablan de “errores”

Mientras tanto, sus conocidos los despidieron con hermosas palabras en su muro de Facebook. Los hallaron muertos el lunes en San Carlos.
Se siente triste”. Ese estado de ánimo anunció en su muro de Facebook el 6 de junio. Un minuto después cambió su foto principal por otra en la que aparece abrazado a su esposa, Sandra Aldaya. Esta fue una de las últimas publicaciones que hizo Fernando López en esa red social.
Fue unas horas después de que la Dirección General de Escuelas (DGE) les informara a ambos que les daba de baja porque habían falsificado sus títulos para poder dar clases en San Carlos.
Fueron las mismas redes sociales, alentadas por la trascendencia que empezaba a cobrar la noticia de su accionar en algunos medios regionales, las que los pusieron en evidencia: habían adulterado una documentación que utilizaron para ganar llamados y tomar horas desde 2005, en varias escuelas de todo el Valle de Uco. Él se desempeñaba como analista de sistemas y ella como profesora de teatro.
Las mismas redes sociales que estallaron con cientos de cuestionamientos y quejas, incluso hasta la tarde del lunes, frente a lo que se informaba, sirvieron la noche de ese mismo día para dar la noticia de que los habían hallado ahorcados, en la cocina comedor de la vivienda que compartían en San Carlos.
Lo que ahora investiga la Justicia –el caso está en manos del juez instructor Oscar Balmes– es cuándo habrían tomado la decisión de suicidarse ya que, según trascendió, los resultados de la autopsia indicarían que podrían haberlo ejecutado el domingo.
También, que en la vivienda ubicada al lado de la casa del padre de López, que era hijo único, se halló una carta donde explicaron el motivo de la decisión, que se relacionaría a la angustia que les generaban algunos “errores” que habrían cometido.
La demora en el descubrimiento se debería a que él le informó a su papá que se iría a Mendoza junto con su mujer por el fin de semana, lo que nunca ocurrió.
La noticia causó conmoción entre los vecinos, entre quienes trabajaron con ellos y hacia el interior de estos establecimientos educativos y, sobre todo, de sus aulas, ya que de sus alumnos provinieron las fotos y mensajes que hasta anoche se habían vuelto virales en las redes sociales, con palabras de pesar. Muchos hablaban de “condena social” y “juzgamientos” sin pruebas.
“Mi profe, mi consejera, mi segunda madre. No lo puedo creer todavía. La voy a extrañar mucho, no tengo palabras para tanto dolor”, escribió Florencia en el muro de Aldaya, entre más de 50 mensajes similares que les dejaron a ambos donde se repiten frases como, “¿por qué tuvieron que llegar a ese punto?”, “de qué vale un papel”, entre otras.
La conmoción, además, se manifestó en las opiniones publicadas a continuación de las noticias publicadas en todos los medios mendocinos –y hasta algunos nacionales–. “Fue profesora de mis cuatro hijos, incluso en la primaria, no hay palabras, fue una persona excelente, cariñosa, amable, todos los chicos incluyéndonos los papás teníamos una relación hermosa”, escribió por ejemplo Nélida, mamá de alumnos de los supuestos profesores.
“El era excelente en lo que hacía. Al principio nos habíamos enojado y pensábamos en la gente que se había quedado sin trabajo porque ellos les ganaban en los llamados, pero después nos dio mucha pena por el final que eligieron”, comentó una profesora del Colegio Normal Toribio de Luzuriaga, de Tunuyán, que los vio desempeñarse como docentes hasta hace unos días.
La pareja, que se había casado hacía unos años, además daba clases en la escuela Julia Silva de Cejas (EBTA), de Vista Flores; en la Emilio Manso, de Eugenio Bustos, y en la Técnica de La Consulta. En todas ayer suspendieron las clases.
Investigados desde hace un año
Lo que se supo durante las últimas horas es que tanto Aldaya como López estaban siendo investigados por la DGE desde hacía un año aproximadamente. Fue una discusión entre ella y un regente lo que desencadenó que el supervisor de la sección pidiera su legajo. Fue ahí que detectaron como sospechoso que no era un título obtenido en Mendoza sino en Tandil (Buenos Aires), y que el formato del documento era muy similar al de su pareja, al que también empezaron a investigar.
Ante ese dato, en tres oportunidades habrían hablado con autoridades de las universidades involucradas (Universitas y Unicen), quienes les informaron que ninguno de los dos había cursado esas carreras en sus establecimientos ni a distancia.
Luego, se habría elevado el expediente a la dirección de nivel y, de ahí, pasó a Asuntos Jurídicos, desde donde retomaron la investigación y de donde salió la resolución para notificarlos de la baja. Esto último ocurrió sólo en dos de las escuelas, el lunes de la semana pasada. Después se haría en el resto, ya que cambiaba la jurisdicción y se analizaría si iban a ser denunciados penalmente.

FUENTE DIARIO UNO

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